lunes, 26 de septiembre de 2016


ACTIVIDAD #3



Instrucciones: Con la siguiente información, debe de realizar una presentación en powtoon, deberá de hacerla lo mas especifica posible, ya que dicha presentación deberá de exponerla en clase.

Aquí se le deja el link:




Evolución del hombre
La vida del ser humano durante el Paleolítico era difícil. Como todos los seres de la prehistoria, los primeros hombres tuvieron que enfrentarse a peligros que los acechaban a cada momento y cambios climáticos que ponían en riesgo su supervivencia como especie.
Para colmo, el ser humano nunca se ha encontrado adecuadamente adaptado para vivir en cualquier medio natural porque sus defensas corpóreas son generalmente inferiores a las que poseen la mayor parte de los animales.
El hombre no tiene un abrigo de piel semejante al del oso polar, para conservar el calor de su cuerpo en un ambiente frío. Su cuerpo no está especialmente adaptado para la huida, la defensa propia o la cacería. No tiene un color que lo proteja, como el tigre o el leopardo; ni una armadura, como la tortuga o el cangrejo; ni garras o pico, o un oído o vista agudos; tampoco posee alas para escapar o una gran fuerza muscular para atrapar presas de su tamaño o defenderse de ataques.
Evolución de los Homínidos
Los Australopithecus

1.- Australopithecus Afarensis
Reconstrucción frontal del Afarensis, por Jay Matternes
La cara es ancha, es muy prognato, con el hocico muy pronunciado.
Capacidad craneana reducida, alrededor de 300 cc. o 400 cc., lo cual no es mucho más que la de un chimpancé, aunque la proporción estatura y volumen de cerebro no es la misma.
2.- Australopithecus Africanus (forma débil o grácil)
Australopithecus africanus y robustus
Con una capacidad craneana de 400 cc. y 500 cc., su relación de peso-volumen es de una posición intermedia entre el chimpancé y el hombre.
La dentición esta adaptada para la alimen­tación omnívora, ya que solamente consume vegetales como los anteriores.


3.- Australopithecus Robustus, forma fuerte

Aus. Robustus  de Koobi Fora
Más de 1,50 m. de altura.
Musculatura fuerte, con una gran cresta sagital, adaptada para una fuerte dentición debido a su alimentación y para mantener la posición imperfecta de la cabeza, con una fuerte musculatura en la nuca. La posición imperfecta de la cabeza era producto de una posición bípeda no perfeccionada.


El Género Homo
1.- Homo Habilis
Cráneo de Homo habilis (KMM-ER, Koobi-Fora)
La capacidad craneana está entre 650 cc. y 750 cc., que es claramente superior a la del Australopithecus.
Talla superior comprendida entre 1,20 m. y 1,50 m.
Prognatismo con mandíbula más fina que la del Australopithecus.


2.- Homo Erectus

Cráneo de Mojokerto, de niño de unos 4 años
Frente pequeña, retrotraída, prácticamente no tenía, los arcos supraorbitales son muy pronunciados, muy fuertes.
Dentición intermedia entre las formas habilis y el hombre actual.
Su cráneo aunque largo y bajo, tiene tendencia a formas globulares que permiten mayor capacidad y distribución de los hemisferios. Suele tener un saliente que tiene la misma función que la cresta sagital, para el agarre de una fuerte musculatura.

Capacidad craneana que oscila entre los 750 cc. y los 1.250 cc., este rasgo, como los demás, no es uniforme ya que evoluciona con el paso del tiempo, no es igual en los primeros ejemplares que en los más próximos, ± 100.000 años., para los más recientes.
Fémur de Erectus, donde se aprecia  la posición totalmente erguida


Capacidad prensil
Los primates

Tal es el modo de vida de las formas ancestrales eocénicas, el cual ha impuesto alguna particularidad evidente a todo el grupo sistemático: la locomoción es plantígrada; las manos y los pies son prensibles para aumentar la seguridad en los árboles; las uñas, total o parcialmente planas, lo que ayuda a sujetar objetos diminutos
El Procónsul es un género del mioceno inferior, representando quizá por tres especies de las cuales sabemos bastante. Los miembros y la cintura escapular corresponden a un animal que practica la ubicación prensil de las manos, pero que no se ha especializado de manera destacada en este sentido.
En todo caso es cierto que los homínidos derivaron de formas que practicaban la utilización prensil de las manos, como lo prueba la estructura de su cintura escapular, la forma del tórax, la propia orientación de los fémures con respecto a la columna vertebral, y, según una vieja idea de Darwin, también los diversos flumina pilorum, es decir, la orientación de los pelos a lo largo de los miembros y del tronco.
Por otro lado, los antecesores de los homínidos no podían tener mano prensil muy especializada, puesto que en los últimos años la relación entre la masa de los brazos y la de las piernas es inversa a la que se da en los póngidos e hilobáticos, y la mano conserva una estructura muy generalizada.






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